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Soy un antiguo monje de Tamié. Tuve la ALEGRÍA, la GRACIA de conocer a los Hermanos Christophe y Paul, con ocasión de su última estancia en el monasterio. En relación a Christophe, debería ser alrededor de octubre ¿o noviembre?... Lo que importa, lo que recuerdo muy bien es el testimonio que dio y, sobre todo, ¡la misa que presidió el día de su partida! Su forma de celebrar me sorprendió tanto que tardé tres meses en “recuperarme”. Referente a Paul, fue en marzo, unos días antes de que partiera hacia su destino. ¡Iba totalmente entregado a Dios, totalmente ENTREGADO y LIBRE! Este 8 de diciembre serán BEATIFICADOS. ¡¡Qué gracia haberlos conocido, aunque solo fueran unas pocas horas!! Alegría y acción de gracias por estos 19 nuevos Beatos sin olvidar a Mohamed, el "Beato" conductor de Monseñor Claverie.

Las siguientes líneas constituyen un relato personal, sucinto y modesto, del Hermano Christophe, con quien conviví en la Abadía Notre-Dame de Tamié (Saboya) durante 4 años (septiembre de 1981 a agosto de 1985), mientras vivía como novicio y luego como profeso temporal en esta comunidad cisterciense. Mi nombre era en esa época Hermano Michael.

Estos últimos meses, Francia, Bélgica y otros países han siso golpeados por el terrorismo de los extremistas que se dicen musulmanes. La Iglesia de Argelia conoció pruebas semejantes durante la crisis argelina durante los años 1992 – 1999. Junto a doscientos mil argelinos, diecinueve religiosos y religiosas fueron objeto de la misma violencia de los extremistas, durante los años 1994, 1995 y 1996. Varios de ellos tenían relaciones con la región de Lyon. La diócesis de Lyon decidió pues rendir homenaje, mañana, 17 de octubre, al conjunto de estas víctimas. En efecto el año 1996, marca el vigésimo aniversario del asesinato de los últimos miembros de nuestra Iglesia alcanzados por esta violencia: los siete monjes de Tibhirine y Monseñor Claverie, con su joven amigo musulmán, Mohamed Bouchikhi.

… “Me gustaría compartir con vosotros mi homenaje a los siete monjes de Tibhirine asesinados en Argelia hace ahora veinte años: Fueron secuestrados un año antes, casi exactamente la fecha de mi bautismo, el 29 de marzo de 1997. Quiero rendirles tributo por sus vidas entregadas, porque sé que, en verdad,  como el Beato Carlos de Foucauld, fueron un regalo de Dios para la tierra de mis antepasados y para mí... Me hacen compañía todos los días y les digo GRACIAS por su gran amor... de todo corazón”…

Nadia-Marie-Madeleine

ENTREVISTA aparecida en el periódico SUD OUEST

Mártires en Argelia

RELIGIÓN - Diecinueve años después de la muerte de los monjes de Tibhirine, la Iglesia vislumbra beatificar a los 19 mártires. El padre Thomas lo explica.

«Sud Ouest»: Mientras el Medio Oriente está en llamas, ¿qué mensaje portan los 19 mártires de Argelia cuya causa de beatificación está a su cargo?

Que los 7 monjes de Tibhirine descansen en paz.
 
Esto habla la franco-argelina que soy, en la encrucijada de dos tradiciones religiosas, que ve la miseria humana y las malas acciones de los conflictos que tienen como telón de fondo la religión.
Es una lección de humanidad, un mensaje de amor y de respeto hacia el otro en su diferencia… porque una parte de lo divino está en cada uno de nosotros.
Simplemente para expresarles cuánto me ha impresionado el testamento de Christian de Chergé y la lectura musulmana que se hace.

Dom  Etienne Baudry, Abad emérito de la abadía de Bellefontaine, acaba de entregar dos artículos-testimonios para la revista de la « Maison Islamo-Chrétienne »

Uno es sobre la oración del hermano Michel: uno de “los desconocidos de Tibhirine”.
El otro, también referido al hermano Michel, es sobre «Tibhirine en el espejo de Charles de Foucauld».
 

Recordemos que, evidentemente, el Padre Etienne conoció muy bien a los hermanos Bruno, Célestin y Michel como novicios y luego como monjes en la abadía de Bellefontaine; también era muy cercano al padre Christian; además, la abadía de Bellefontaine había contribuido generosamente, directa o indirectamente, a suministrar medicinas al dispensario del hermano Luc.

Son las 5:30. Un pequeño automóvil rojo nos espera frente a Les Glycines, el centro de estudio diocesano donde nos alojamos en Argel. Jean-Marie, está acostumbrado a hacer el trayecto al monasterio dos - tres veces a la semana. Nuestros párpados aún pesan, pero nuestro compañero del día tiene la energía necesaria para despertarnos y los caminos de Argelia nos obligan a mantener los ojos abiertos... ¡Este día no es común, nos dirigimos a Tibhirine y hacemos el trayecto sin escolta, lo que sucede raramente desde el año 2005 a nuestro anfitrión de este día!

Los testigos de Tibhirine

En el momento en que la bella película de Xavier Beauvois De Dioses y Hombres aparece en nuestras pantallas, dos quebequenses que han vivido de cerca los trágicos sucesos de Tibhirine nos cuentan

Christian Rioux - 24 de febrero de 2011 - Actualités culturelles

Aunque Francia había pedido a sus nacionales abandonar Argelia, entonces en plena guerra civil, los monjes habían escogido quedarse por solidaridad con la población.

Christian, Christophe, Luc, Célestin, Paul, Michel y Bruno no son personajes cinematográficos para Armand Veilleux y André Barbeau. Estos dos abades quebequenses de barba blanca y florida guardan de los monjes de Tibhirine la memoria de una comunidad orgullosa y serena. En lugar de monjes acosados a los que uno se imagina aterrorizados por el miedo, describen a hombres totalmente ocupados en sus trabajos diarios. Enamorados de una Argelia de la que no imaginaban huir, un país al que su historia los volvía a atar por numerosos lazos personales.

El último monje de Tibhirine nos habla.

ENTREVISTA

Por Jean-Marie Guénois

Superviviente de la matanza de 1996, jamás había hablado desde la muerte de los monjes de Tibhirine. Encontramos al hermano Jean-Pierre en un monasterio en Marruecos, dónde aceptó confiarse en exclusiva para Le Figaro Magazine. Habla de sus hermanos desaparecidos, de los acontecimientos trágicos que vivieron, de la película de Xavier Beauvois, De dioses y hombres. Pero también de su fe y de su esperanza. Una conversación luminosa.

EL HERMANO CHRISTOPHE, NUESTRO AMIGO

Esta cruz,… que llevo desde hace treinta y tres años, no es una cruz episcopal, ni abacial.

Es sencillamente una cruz de amistad,... Es la cruz que el Hermano Christophe me entregó... Esta cruz, la cortó, luego la dividió en dos… Y él, llevaba la otra mitad… Déjenme contarles…

Hace diez años muchos de nosotros estábamos presentes aquí para celebrar las exequias del Cardenal Duval y de los siete monjes de Tibhirine. El Cardenal Arinze representaba al papa Juan Pablo II y el cardenal Lustiger, arzobispo de París, había venido para testimoniar su solidaridad. Mons. Claverie, el obispo de Orán, estaba entre los celebrantes. Ignorábamos que se reuniría con nuestros queridos desaparecidos dos meses más tarde.

Personalidades políticas de alto rango habían querido, con su presencia, testimoniar su emoción y su solidaridad.

CARTA DE VISITA
Comunidad de Notre-Dame del Atlas
(Fez, 20-28 de noviembre de 1995 - Tibhirine, 12-19 de enero de 1996)

Queridos hermanos,

El elemento esencial de una Visita Regular no es el documento llamado carta de visita que el Visitador deja a la comunidad, sino más bien la visita misma, es decir el hecho de que un hermano visita a sus hermanos. Con alegría pude pasar una semana entera en cada uno de vuestros dos monasterios; y es para mí una gracia el visitaros en este momento importante de vuestra historia.